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PÓRTICO
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Es donde el arquitecto muestra
con más detalle la riqueza de este estilo, ya que
concibe la puerta como una serie de arcos
decrecientes y progresivamente hundidos. Debido a
ello la puerta románica tiene una forma abocinada,
que persistirá en el gótico.
El
arco de la puerta, como el frontón clásico, suele
llevar tímpano y si la puerta es muy ancha se
refuerza el dintel, sobre el que descansa el tímpano,
con un soporte central o parteluz.
En las mejores catedrales e
iglesias, las fachadas, tímpanos de las puertas y
ventanas, reflejan todo un apasionante mundo
teofánico donde se combinan detallados episodios
del Antiguo y Nuevo Testamento con escenas
pletóricas de misterio donde aparecen monstruos
fabulosos de increíble imaginación que
obsesivamente persuaden del peligro del pecado y sus
consecuencias. Es frecuente encontrar en las puertas
del templo figuras de leones u otros animales
fantásticos en enjutas, tímpanos y capiteles que
simboliza los guardianes del templo, el lugar
sagrado.
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1.
Tímpano
2.
Arquivolta
3.
Arco
4.
Dintel
5.
Parteluz
6.
Pie derecho
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7.
Entrada principal
8.
Entrada lateral
9.
Capitel
10.
Contrafuerte
11.
Arquería
12.
Arco de medio punto |
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Un motivo recurrente en la
mayoría de las grandes iglesias y catedrales de las
rutas de peregrinación es el Juicio Final en que
Cristo en Majestad, metido en la mandorla, aparece
en los Cielos rodeado por el Tetramorfos
-representación zoomórfica de los cuatro
Evangelistas-, el león San Marcos, el águila
Santiago, el toro San Lucas y el hombre San
Mateo. En las arquivoltas en forma radial, se
colocan los ancianos del Apocalipsis, ángeles músicos.
En las jambas se colocan figuras de apóstoles que
en un primer momento son aisladas y a finales
parecen que entablan conversación (ya que se está
pasando al gótico). En el parteluz se suele colocar
el Santo peculiar a que está dedicada la iglesia.
La “Ley del Marco” y la “Ley
del Esquema Geométrico” enunciadas por Focillon
para la escultura románica inciden que las figuras
de personas, animales, etc. adoptan las formas y
proporciones más adecuadas para ajustarse a un
orden geométrico racional. Por ello, en la
escultura románica de portadas, cabeceras y
ventanas podemos encontrar personajes o animales
achaparrados o de altura excesiva, a menudo
realizando escorzos imposibles, y frecuentemente con
perspectivas absurdas.
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Texto:
Pedro-F. Rguez. / Fotos y
Maquetación: ConocerZamora.com |
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