|
Escasa
información es la que se tiene sobre el conde Arias Gonzalo antes del
cerco llevado a cabo por Sancho II en 1072 a la ciudad de Zamora. Solo a
través del Romancero y la tradición conocemos a este paradigmático
personaje.
Debió de nacer entre 1020 y 1030. Considerado como zamorano fiel y
leal, por mandato de Fernando I, se encargó del cuidado y educación de
sus hijos que se criaron en unión del Cid en el edificio situado junto
a la puerta de Olivares u Óptima, convirtiéndose más tarde en
preceptor de doña Urraca y en gobernador de la ciudad en 1072.
Su protagonismo lo adquiere en el momento de iniciarse el Cerco de
Zamora por Sancho II, en el
que tras el magnicidio de éste a manos de Bellido Dolfos y el reto del
capitán Diego Ordóñez a la ciudad, el viejo Arias será el primero en
defender el honor de Zamora poniendo a sus tres hijos en duelo, los
cuales mueren en combate frente a Ordóñez en el Campo de la Verdad,
salvado así la honra de la ciudad.
Todos estos acontecimientos, aunque envueltos en leyenda y poesía, han
sido bien conocidos, ya que forman parte del ”Romancero” que de este
modo constituye una magnífica crónica sobre la gesta del Cerco de
Zamora.
Los restos de Arias Gonzalo y sus hijos, así como varios miembros de su
familia, estaban enterrados en una capilla de la iglesia de San Martín
de los Caballeros que se encontraba situada en la actual plaza de San
Martín.
|